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La provincia de Madrid, antecedente inmediato de la actual comunidad
autónoma, se fue configurando como zona de influencia de la corte a partir del
siglo XVI. En el siglo XVIII se creó ya una provincia de menor extensión que la
actual. En 1799 se le añadió Alcalá de Henares y su zona de influencia y los
sitios reales que, hasta entonces, no estaban integrados en ninguna demarcación
territorial. José I Bonaparte creó el llamado departamento de Manzanares en 1809
al que, un año después, se le llamó prefectura de Madrid. Con la división
provincial de 1833 se establecieron los límites provinciales que han llegado
hasta la actualidad, incorporándose municipios que dependían de Guadalajara
(Buitrago), de Segovia (valle del Lozoya) y otros de Toledo y Ávila.
El actual territorio regional fue una zona de poblamientos paleolíticos y
neolíticos de no demasiada entidad que se sitúan en las riberas de los ríos
Henares y Manzanares. La dominación romana no dejó importantes vestigios, tan
sólo hay elementos que nos dan idea de ser zona de tránsito, como el puente
romano de Cercedilla, fragmentos de calzadas y otros yacimientos en Villaverde
Bajo. Tampoco fue significativa la presencia visigótica, aunque hay algunos
restos como los yacimientos funerarios en Daganzo. Tanto en esta época como en
los siglos siguientes, la zona dependía comercial y políticamente de Toledo. En
esta época el núcleo más destacado fue Alcalá de Henares (Complutum) que era
sede episcopal. Los musulmanes, para defender mejor Toledo, construyeron algunos
castillos y muchos torreones de vigía que controlaban las rutas de Toledo a
Alcalá y Medinaceli.
La conquista por los cristianos se produjo a finales del siglo XI, dirigida por
el rey castellano Alfonso VI. Se constituyó la ciudad de Madrid como plaza
militar y fue usada, durante todo el resto de la edad media, como centro de caza
para los monarcas. A partir del siglo XVI, la ciudad de Madrid fue sede de la
corte; al principio eventualmente, y a partir de Felipe III de manera
permanente. Esta función la fue transformando en una ciudad populosa y repleta
de edificios importantes. El resto de las poblaciones de la actual comunidad
autónoma eran de tamaño pequeño, a excepción de Alcalá de Henares, que se
convirtió en una ciudad universitaria en el año 1508; la Universidad Complutense
se trasladó a Madrid a principios del XIX, siendo muy destacada su influencia,
ya que en su famoso colegio de San Ildefonso se formaron muchos obispos y altos
funcionarios que ocuparon puestos importantes en la administración de la Corona.
Durante el siglo XVIII y XIX la capital ejerció un papel de centro político y
social que eclipsó el desarrollo de las demás poblaciones de la actual región.
Durante el siglo XX el cinturón industrial de Madrid ha cobrado importancia y en
las grandes ciudades del entorno de la capital se ha creado una dinámica propia
que se puso de manifiesto en las luchas obreras de los últimos años del
franquismo. |